Cómo evitar la retracción de encía y perdida de hueso después de una extracción dental

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Una extracción dental no solo consiste en quitar el diente. Se trata de una cirugía en la que siempre se van a resentir en cierta medida las encías y los huesos de la boca. Afortunadamente, con los avances tecnológicos han aparecido nuevas técnicas que permiten mantener un adecuado volumen óseo y gingival después de una extracción. ¡Te lo contamos todo en el post de hoy!

Qué hacer para conservar el hueso después de una extracción dental

Existen dos métodos. El más tradicional consiste en poner un injerto de hueso dentro del alveolo dentario en el espacio que quedó después de la extracción, cubriendo este material con una membrana.

El otro método viable consistiría en añadir además un injerto de tejido para garantizar así una encía con volumen que protege al hueso y haga más estética la zona.

Después de la extracción dental ¿Qué ocurre?

Cuando el especialista se asegure que es factible la preservación alveolar en la zona a tratar debe llevarse a cabo la extracción de la forma más limpia posible, sin que se dañe al hueso y nos permita mantener todas las paredes del alveolo intactas para que así que sirvan de contención al material de regeneración a realizar.

Por otro lado, los cuidados a tener en cuenta después de la extracción son los mismos que los que se tienen en una extracción convencional, sin cuidados extremos adicionales. Es por ello por lo que, unos tres meses después de la cirugía, el área de extracción estaría lista para la colocación de un implante en la mejor de las condiciones.

Si quieres más información sobre cómo evitar la retracción de encía y pérdida de hueso en una extracción dental no dudes en ponerte en contacto con Centro Blanco del Campo. ¡Estaremos encantados de ayudarte! 😊

 

Enfermedades de la encías: tipos y cómo evitarlas

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¿Sientes molestias durante el cepillado, sangrado de encías, mal aliento, sensibilidad o dolores recurrentes? Seguramente se trate de una enfermedad de las encías o periodontal. 

Un tipo de enfermedades muy molestas y comunes que en la mayoría de las ocasiones habrían tenido su solución en la prevención.  

SÍNTOMAS DE LAS ENFERMEDADES DE LAS ENCÍAS 

En muchos casos no causa dolor, por lo que el paciente no hace caso a las señales. Los primeros síntomas que se pueden manifestar son: sangrado, inflamación, enrojecimiento de las encías, piezas que se mueven, mal aliento, sensibilidad, huecos entre los dientes y, en casos extremos, podría haber supuración.   

Si no se detectan estos problemas a tiempo, el hueso se resiente y la solución es cada vez más compleja. Por lo que, de nuevo, la prevención y las visitas regulares al dentista son la clave. 

TIPOS DE ENFERMEDADES DE LA ENCÍAS 

Dentro de las enfermedades periodontales encontramos una gran cantidad de patologías que afectan a un tercio de la población adulta española, en muchos casos sin ser conscientes de ello. Las más relevantes son la gingivitis y la periodontitis. 

  • Gingivitis: cada vez que comemos se genera una placa bacteriana que se deposita en la superficie del diente. Un mal cepillado o una mala rutina de higiene diaria provoca que en poco tiempo esa placa se quede en zonas como la separación entre dientes y en el hueco entre diente y encía llamado surco gingival. Así es como surge la gingivitis, que produce una inflamación en la encía, con un color rojizo y provoca sangrado al cepillarse o usar el hilo dental. 
  • Periodontitis: suele aparecer cuando pasa el tiempo y no actuamos sobre un problema de gingivitis. La periodontitis o piorrea es una enfermedad crónica que va provocando la pérdida del hueso que sujeta los dientes haciendo que se inflame aún más la encía y que exista riesgo de perder las piezas dentales. 

¿CÓMO EVITAR QUE APAREZCAN? 

Además de mantener una correcta higiene oral, que incluya el cepillado tras cada comida y el empleo de hilo dental y enjuague, hay una serie de factores que pueden acelerar el proceso de la enfermedad. 

  • Tabaquismo: una vez más encontramos el tabaco como un factor de riesgo para nuestra salud. Acelera la pérdida de hueso al disminuir el riego sanguíneo y hace que el tratamiento de estas enfermedades pierda efectividad. 
  • Diabetes: los pacientes que tengan este problema deben ser especialmente cuidadosos con la higiene. Ya que permite que la enfermedad avance más rápido y provoca más problemas en la cicatrización. 
  • Antecedentes familiares: si en tu entorno familiar es habitual la aparición de este tipo de enfermedades, serás más propenso a padecerlas. Extrema tus cuidados diarios. 
  • Estrés: disminuye nuestras defensas e interfiere de forma directa en la función inmunitaria, exponiéndonos más a este tipo de enfermedades. 

Existen varias maneras de atacar estas enfermedades, siendo la más común en fases iniciales la realización de limpiezas en el dentista de forma regular. Cuánto más descuidemos nuestra higiene o más tiempo tardemos en acudir a un profesional, más compleja, costosa e incómoda será la solución. 

Recuerda que, como dijimos al inicio, la prevención es la mejor solución. 

Si quieres más información o crees que podrías padecer una enfermedad periodontal, no dudes en ponerte en contacto con Centro Blanco del Campo, estaremos encantados de ayudarte.